Hay días que llegas a la frutería, ves unas preciosas alcachofas y te enamoras irremediablemente y te las tienes que llevar a casa. Pero cuando llega el momento de cocinarlas... y no sabes qué hacer con ellas. Hay gente a la que le pasa esto mismo con la ropa, pero no os dejéis engañar, las verduras siempre tienen una solución más fácil (y barata).
