Pero hay una cosa que me gusta aún menos (o no, aún no lo he decidido) y son los filetes de pollo gordotes. Como el pollero no estaba por la labor de hacer filetes fino y yo no estaba por la labor de comerlos, aproveché la circunstancia para hacer hamburguesas (o más bien filetes rusos) de pollo.
Aquí está el resultado. Bien rico.
